IMPACTO Y RIESGO AMBIENTAL
Las Delegaciones Federales de la SEMARNAT imponen de
manera asimétrica, los términos y condicionantes en los
resolutivos en materia de impacto ambiental. Lo mismo sucede
en cuanto a los proyectos autorizados por la ASEA, lo que
redunda en la necesidad de que los Regulados, realicen un
análisis minucioso por parte de las áreas de cumplimiento
ambiental a fin de poder acreditar su cumplimiento e informar a
las autoridades. Dichas áreas de cumplimiento ambiental suelen
ser contrapartes de las áreas de producción, cuya finalidad es
incrementar la rentabilidad de los procesos productivos.
En las unidades que carecen de una política que privilegie la
seguridad y la protección al medio ambiente, sobre las ventas,
las acciones tendentes a acreditar el cumplimiento de términos y
condicionantes, pasa a segundo término, por lo que, frente a
una eventual visita de inspección, no solo es común la emisión
de resoluciones sancionatorias, sino también la imposición de
medidas de seguridad que ponen en riesgo la continuidad de las
Operaciones
Por ello, contar con asesoría técnica y jurídica preventiva, en los
momentos de planificar un proyecto, solicitar las autorizaciones
y administrar el proyecto desde el punto de vista de impacto
ambiental, es de suma relevancia.
Es común que las unidades industriales carezcan de
procedimientos y procesos que les permita prever de manera
oportuna la necesidad de solicitar una autorización o alguna
modificación, perdiendo el efecto preventivo que regula la ley.
Dentro del sector hidrocarburos existen obras y actividades
cuyos principales impactos ambientales se regulan en normas
oficiales mexicanas o disposiciones administrativas de carácter
general, lo que permite la presentación de informes preventivos
para realizar la actividad.
Tratándose de la materia de Riesgo, en el Sector Hidrocarburos
no sólo se regula el riesgo ambiental, sino que toda actividad
del sector que se pretenda realizar, implica la presentación de
un Análisis de Riesgos de los Procesos (ARP), que permite
analizar el contexto, identificar peligros, evaluarlos, tratarlos y
darles seguimiento, a fin de mitigar el riesgo.